fincalaherreria

Carmen

Excelente casa rural

He pasado un fin de semana con unos amigos y nuestros hijos en la Finca La Herrería. Hemos disfrutado de un agradable entorno, descanso y de una estupenda casa rural con todas las condiciones y equipamiento que podíamos desear para pasar un buen fin de semana. La casa está perfectamente acondicionada, limpia y muy cuidada. El entorno es increíble para pasear y para disfrutar de la naturaleza y de la zona de la Vera.
Muy recomendable.


Africa

Espectacular

Estas han sido nuestras primeras vacaciones con nuestra niña de cinco meses y no hemos podido tener suerte mejor al haber ido a parar a este hotel magnífico, cuidadísimo, extremadamente limpio, en un entorno espectacular. Jose y Montse nos atendieron maravillosamente. La habitación nos resultó muy cómoda. Elegimos también cenar en el propio hotel y quedamos encantados con las comidas, ¡buenísimas!
Recomendamos especialmente las migas y los postres. Aunque nosotros quisimos conocer la zona, es un lugar para quedarse, disfrutando de la tranquilidad y de la comodidad del lugar. Este es un sitio muy, muy recomendable.


Cristina

 

Estaba deseando conocer la Finca, puesto que nos la habían recomendado, y por fin, este fin de semana hemos podido disfrutar y relajarnos en este rincón de La Vera.
La Vera, es especial para mi, no lejos de Madrid, y sin embargo alejada de su agitación y monotonía. La Vera es fronda, es agua, es montaña, es verde, es azul. Es un lugar para perderte y descubrir paisajes.
Y La Finca la Herreria, es la guinda de esta comarca.
Ya el recibidor te transmite una buena sensación. Subes a la habitación y es tan acogedora y amplia, que te quedas un ratito en ella, y en su balcón, disfrutando de las vistas. La cama grande y cómoda, y la ropa de cama y baño de calidad.
Después bajas al porche y..........no quieres moverte de él, con sus sillones, sus flores, su olor a jazmín, sus vistas de nuevo....
Pero te apetece dar un paseo y puedes hacerlo dentro de la finca, y vas descubriendo un huerto, una charca, un fresno magestuoso, una piscina estupenda, caballos, burritos, gansos, y árboles y verde y más verde, hasta que llegas a una pradera, que te regala la vista con el pico Almanzor al fondo, y te quedas un ratito más mirándole.
No os voy a contar más cosas, porque teneis que ir a descubrirlas por vosotros mismos.
Yo solo quiero volver a la finca, y despertarme con el concierto de los pájaros y acostarme con el sonido de las ranas y los grillos y desayunar con un ramillete de flores frescas en la mesa, y volver a charlar con Montse , cuya sonrisa demuestra que ama la naturaleza y los animales y cuida todos los detalles de este maravilloso lugar. Muchas gracias por todo.
Hasta otro dia.


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